[El Negro Metal] Disco del mes – FEBRERO: Varathron – Stygian Forces of Scorn (2009)

Varathron – Stygian Forces of Scorn (Die Todesrune Records, 2009)

Para este mes tenemos una reseña de un disco más clásico, obra de nuestro colaborador Julio Herrera, que se centra en un álbum de los griegos Varathron algo menos conocido que sus primeros discos o sus títulos más recientes, pero de gran relevancia para entender la fructífera evolución posterior del grupo.

A falta de una entrada interesante y reciente que comentar, he optado por echar la vista atrás y desenterrar un disco que de buenas a primeras puede que no haya recibido la suficiente atención en su momento, pero del que sin embargo creo que todavía hay mucho que decir. Editado por Die Todesrune Records en 2009, Stygian Forces of Scorn es quizá el material más interesante del Varathron del nuevo milenio. Podría decirse que Varathron recién salía de un bache creativo llamado Crowsreign, disco que, a falta de un término más exacto, podría definirse como un material de transición, una especie de experimento que ayudó considerablemente al grupo en la tarea de reinventarse. […]

Varathron – Stygian Forces of Scorn (2009)

Escuchando: Deicide – 2015 – Destroy the Faceless Dog (Live in London 1992)

[El Negro Metal] Nuevo programa: La Naranja Metálica #040

Tras una merecida pausa después de nuestra intensa actividad navideña, aquí está el primer programa de 2020 que, como suele ser habitual, dedicamos a los discos del año anterior que escaparon a nuestro radar melómano y todavía no habíamos pinchado ni comentado, combinándolos con la cuota de material clásico de rigor. Además de poner canciones sobre setas o sobre percances en la tercera edad, nos explayamos acerca de la geografía chilena, la reciente disolución de Absu o el también reciente divorcio traumático de Avzhia. Disfruten de este su programa, que se ufana de mezclar novedades poco conocidas con grabaciones ochenteras todavía más desconocidas:

La Naranja Metálica #040

Escuchando: Genuflexión – 2018 – Apoteosis Fallida

Parásitos (Bong Joon-ho, 2019)

Animado por las buenas críticas que había leído sobre ella en un blog de referencia, fui al cine a ver esta película justo el día anterior a la ceremonia de los Óscars, por lo que no me sorprendió demasiado ver que se llevaba varios de los premios más importantes, sin duda totalmente merecidos, pese a los indudables méritos de Dolor y Gloria, entre otras. Lo más destacable de Parásitos es tal vez el hecho de presentar una mezcla muy peculiar de géneros, que encajan entre sí a la perfección, haciendo de ella una película que tiene de todo: drama social, comedia, terror, suspense y hasta costumbrismo. Esto la emparenta, salvando las distancias, con la argentina El secreto de sus ojos (2009), aunque el planteamiento de base y el desarrollo son bastante distintos. En este caso, la historia se centra en la diferencia entre clases y la manera de sobrevivir de quienes se llevan la peor parte.

Quien suscribe ya estaba familiarizado previamente con el director, Bong Joon-ho, gracias a un ciclo de cine surcoreano en el marco de la edición de 2016 del fantástico festival cinéfilo Travelling de Rennes, y recuerda otra cinta suya muy buena con rasgos parecidos, The Host (2006), así como una tercera que le gustó algo menos, titulada Snowpiercer (2013), con una excelente idea de partida pero un tanto exagerada y maniquea en su desarrollo y conclusión, como ocurre a veces con las fábulas. Este nuevo filme, al estar de nuevo ambientado en Corea, tiene más que ver con The Host que con la superproducción con actores anglosajones que era Snowpiercer, y también entre las dos películas se encuentran claras similitudes en la forma de narrar y definir a los personajes, pese a la diferencia de géneros, ya que The Host era una historia dramática de ciencia ficción con toques de comedia, mientras que Parásitos cambia el elemento de ciencia ficción por un enfoque más social y realista.

Es curioso ver cómo en países que desde la lejanía y el desconocimiento uno considera ricos y desarrollados pueden existir diferencias de clase muy marcadas y darse las situaciones de pobreza y precariedad reflejadas en esta película. El hecho de que sean tratadas de un modo que alterna entre alejado, neutral y cómico hace que la película sea rica en matices y ambigüedades, y a diferencia de la denuncia directa, que suele ser un recurso más bien plano y simple, aquí uno empatiza hasta cierto punto con casi todos los personajes, lo que hace que el mensaje cale aún más hondo si cabe. Por otra parte, tampoco hay aquí lástima ni lágrima fácil, ni tampoco saltos rocambolescos o finales de color de rosa, lo que consigue que todo sea más verosímil y memorable. La historia que se cuenta en Parásitos podría extrapolarse a casi cualquier otro país o sociedad, y eso logra que el espectador se identifique totalmente con lo narrado y se deje impresionar por ello.

Escuchando: Imprecation – 2012 – Jehovah Denied EP

[El Negro Metal] Disco del mes – ENERO: Oath of Cruelty – Summary Execution at Dawn (2019)

Oath of Cruelty – Summary Execution at Dawn (Dark Descent, 2019)

Bien entrados ya en el nuevo año, me gustaría detenerme un poco más en un disco, brevemente comentado en nuestra lista de fin de año, sobre el que creo que hay mucho más que decir. Se trata del debut de los estadounidenses Oath of Cruelty, que lleva por título Summary Execution at Dawn, y probablemente debido al hecho de no haber visto la luz hasta el último mes del año no ha recibido toda la atención que merecía. Surgidos del fecundo underground tejano y con miembros previamente curtidos en múltiples formaciones, esta aguerrida agrupación ha lanzado su primera obra en el formato grande tras unos cuantos años de actividad, a todas luces bien aprovechados. El resultado es muy compacto y potente, pero a diferencia de la mayoría de grupos de death/thrash modernos, no se limita a una simple agresividad constante, sino que desarrolla distintos enfoques y recursos en canciones increíblemente variadas y con la suficiente brevedad como para no necesitar insistir en exceso ni llegar a repetirse. […]

Oath of Cruelty – Summary Execution at Dawn (2019)

Escuchando: Critical Defiance – 2019 – Misconception

Jojo Rabbit (Taika Waititi, 2019)

El mejor fotograma de todo el año pasado con diferencia

Esta es la película con la que ha terminado de despuntar a nivel internacional el cineasta neozelandés Taika Waititi, conocido por muchos como director de la última peli del Thor de los tebeos (Thor: Ragnarok) y valorado por quien suscribe por su espectacular falso documental sobre vampiros What we do in the shadows (2014). Muy alejada de estos dos últimos filmes, la historia de Jojo Rabbit está ambientada en la Segunda Guerra Mundial, y resulta muy original por el tono cómico adoptado, asemejándose a una mezcla de La vida es bella y Malditos bastardos, a lo que se suma un toque gamberro y absurdo. Su planteamiento es abordar los horrores de la guerra y el nazismo desde una perspectiva infantil, concretamente la de un joven miembro de las Juventudes Hitlerianas que ha sido objeto de tal lavado de cerebro que ha acabado por tener al propio Hitler como amigo imaginario.

Tanto el tema de la película como el enfoque adoptado son algo que los alemanes no se atreverían a tocar, y de hecho creo que a nadie se le había ocurrido adentrarse antes en este ámbito, probablemente porque cualquier europeo que lo hiciera sería condenado por falta de empatía y de respeto por las víctimas. Ha tenido que ser un director de la lejana Oceanía quien se atreva a empatizar con determinados aspectos psicológicos que afectaron a personas de todos los bandos, lo que implica empatizar con todas las víctimas, incluidas las que sufrieron el lavado de cerebro masivo que la Alemania nazi operó sobre su población más joven. Hasta las escenas más terribles, que incluyen la muerte de no pocos personajes, se abordan desde el humor, lo cual quita mucho hierro al impacto y permite enfocar el nazismo desde un punto de vista que no suele abundar en el cine: el profundo absurdo de su cosmovisión.

Todos los indicios de la derrota total hacia la que avanzaba Alemania durante la época retratada aparecen atenuados por la inocencia infantil del protagonista que los observa, aunque ello no impide que sean comprendidos claramente por el espectador. Lejos de ser un tratamiento frívolo, esto permite distanciarse de la visión uniformemente sombría que se tiene de aquellos años para, por un lado, intentar entender qué hacía que tantas personas pensaran como pensaban y, por otro, reírse un poco con el amplio componente de ridículo que tenía el nazismo como ideología. El colorido de las escenas, la música alegre y anacrónica, la narración ágil y desenfadada, junto a muchos otros pequeños detalles, logran toda una hazaña: que una película sobre los últimos días de la guerra en suelo alemán pueda ser una comedia de principio a fin, y una muy divertida, pero que también ofrece muchas más cosas más allá de la risa.

Escuchando: Necromaniac – 2015 – Morbid Metal (Demo)