[El Negro Metal] Disco del mes – JUNIO: Trenchant – Martial Chaos (Demo, 2018)

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Trenchant – Martial Chaos (Maqueta autoeditada, 2018)

[Reseña atrasada]

Volvemos con otra nueva edición de un año que se está tomando su tiempo para ofrecernos publicaciones de calidad. En este caso se trata de una obra muy breve, con sólo tres canciones, firmada por Trenchant, un grupo de Austin, Texas, bajo el título de Martial Chaos. Aunque estamos ante una formación de nuevo cuño, sus miembros son veteranos que han pasado por distintos grupos de dentro y fuera de su escena local; tras los seudónimos de tres letras de los componentes del grupo se esconden Nick Norris y Jeff Tandy, actuales locutores del programa Metalenema (del cual La Naranja Metálica es una copia vulgar, pero respetuosa), acompañados a la batería por el mexicano Aldo Guerra, percusionista de formaciones tan destacadas como Mortuary u Obeisance.

Todo indica que Norris es quien tira aquí de los hilos, aunque es probable que los demás miembros contribuyan en un grado no desdeñable, considerando su currículum. Hablamos pues de un grupo viejo-nuevo, como aquella Sinagoga de Praga, o viejoven, como se dice por Castilla-La Mancha, ya que pese a su reciente aparición cuenta con una plantilla que acumula una extensa experiencia. En cuanto al disco, es difícil determinar si constituye una maqueta o un EP, dado que se distribuye abiertamente a través de Bandcamp, pero nos quedaremos con la primera opción, al no haber sido publicado oficialmente por ningún sello hasta la fecha. […]

Trenchant – Martial Chaos (Demo, 2018)

Escuchando: Necropsy – 2013 – The Complete Demo Recordings 1986-1991

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[El Negro Metal] Disco del mes – MAYO: Amorphis – The Karelian Isthmus (1992)

 

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Amorphis – The Karelian Isthmus (Relapse Records, 1992)

[Reseña atrasada]

A menudo me veo volviendo a discos clásicos que no escuchaba desde hace años, no sólo para disfrutar de su vigencia inalterable sino, últimamente, en busca de canciones que todavía no hayan sonado en nuestro programa de radio. Oír un álbum con este fin es algo distinto a hacerlo por puro placer, y también difiere no poco de la escucha con objeto de elaborar una reseña. Esta distinción entre tres métodos de escucha me trae a la mente la clasificación en tres niveles establecida por Aaron Copland, con la que podría compararse a grandes rasgos. Si el “nivel sensual” corresponde al simple disfrute sin mayores consideraciones, el “nivel expresivo” podría asemejarse al acto de escoger una canción entre las demás por su elocuencia, ejemplaridad o poder, lo que nos dejaría con un “nivel estrictamente musical” paralelo a la tarea de analizar un disco por escrito tratando de describir y desentrañar sus estructuras, mecanismos y características explícitas e implícitas. Abordar una pieza musical a este nivel exige que ésta sea lo suficientemente rica en contenido como para justificar un análisis extenso y pausado, y por eso, cuando no ha llegado a mí ninguna edición reciente que responda a esos rasgos, suelo recurrir a los clásicos, de los que siempre es posible extraer un nuevo brillo por mucho tiempo que pase. El escogido este mes es una de mis reescuchas más recientes, The Karelian Isthmus, el debut de los finlandeses Amorphis, considerado por algunos uno de los mejores discos de death metal de la historia. Como le ocurrió a muchos otros grupos de la primera época, incluyendo compatriotas suyos como Xysma o Sentenced, al empezar a acariciar una cierta fama cambiaron rápidamente de estilo para aproximarse al rock, con resultados bastante inspirados en un primer momento (Tales from the Thousand Lakes), que muy pronto degeneraron en un hard rock anodino y trivial en cuanto el éxito se les subió a la cabeza (a partir de Elegy) y vieron cómo se abría ante ellos la posibilidad de hacer carrera en el mundo de la música con mucho menos esfuerzo del realizado hasta entonces. No obstante, lo que un grupo haga a posteriori no empaña las virtudes de su producción previa, y este es un perfecto ejemplo de ello. Es preciso puntualizar que, en este caso, lo que me interesa al volver a este álbum no es tanto lo bueno que sea, ni lo que hace que me apetezca escucharlo en un momento determinado o incluirlo en la lista de canciones del programa, sino más bien averiguar en qué consiste su calidad objetiva y cómo ésta se manifiesta, una tarea que requiere un poco más de reflexión. […]

Amorphis – The Karelian Isthmus (1992)

Escuchando: Hellhammer – 1983 – Buried & Forgotten (7” Bootleg)

[El Negro Metal] Nuevo programa: La Naranja Metálica #021

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Con todos ustedes un nuevo episodio de su programa mensual favorito de black, death y otros horrores, dedicado esta vez a los grupos de Madrid, la ciudad de residencia de estos sus intrépidos locutores. Súmense a este animado repaso a todas esas formaciones memorables y destacadas que por crueldades del destino nunca suenan en las Vistillas ni en la Pradera de San Isidro, aderezadas por imitaciones de acentos madrileños (que existen, aunque en la capital nadie lo sepa) y más insultos argentinos (por petición popular). Volvemos a granjearnos enemigos y adversarios con comentarios poco afortunados sobre los municipios del extrarradio de Madrid y el deficiente aunque entrañable nivel de inglés de algunos de sus habitantes, pero lo compensamos revelando al mundo el concepto de “grillo-jabalí”, un término clave para entender el brutal death. Hemos tardado más que nunca en editarlo, pero por fin está listo:

La Naranja Metálica #021

Escuchando: Los Brincos – 1964 – Los Brincos I

[El Negro Metal] Nuevo programa: La Naranja Metálica #020

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Subimos un nuevo programa, con un buen puñado de novedades del año en curso (Varathron, Necros Christos, Goath, Trenchant, Altar of Perversion) así como unos cuantos temas de grupos mexicanos explorados en uno de los últimos artículos publicados en estas páginas (The Chasm, Warfield, Shub Niggurath, Cenotaph). La banda sonora perfecta para aguantar los primeros días de calor intenso en el hemisferio norte, durante las breves pausas entre retahílas de insultos argentinos en cada partido del Mundial:

La Naranja Metálica #020

Escuchando: Miles Davis – 1970 – Bitches Brew

[El Negro Metal] Nueva entrevista: Impetuous Ritual (por Bardo Methodology)

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Tenemos el placer de anunciar una colaboración de lujo: el sitio web sueco Bardo Methodology, que en los últimos dos años se ha granjeado una merecida reputación por sus exhaustivas y brillantes entrevistas a todo tipo de grupos del panorama del metal, nos ha cedido una entrevista publicada exclusivamente en su edición en papel, traducida por Ulises Lombana, su traductor habitual al castellano. Se trata de la primera entrevista, y la única hasta la fecha, concedida por el grupo australiano Impetuous Ritual, una formación que opera en equilibrio sobre la fina línea que separa el death metal más disonante y extremo del ruido caótico y violento:

Entrevista a Impetuous Ritual

Escuchando: The Devil & The Universe – 2014 – Haunted Summer

[El Negro Metal] Disco del mes – ABRIL: Varathron – Patriarchs of Evil (2018)

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Varathron – Patriarchs of Evil (Agonia Records, 2018)

Este es desde mi punto de vista el primer disco reseñable de este año, que entra por la puerta grande. Los lectores habituales no necesitarán ninguna introducción a este grupo, del que ya hemos hablado con frecuencia y cuyo último álbum comentamos en los albores de esta misma sección. Casi cuatro años después de aquello, Varathron regresa con un nuevo título que está a la altura de las expectativas y ofrece una magnífica escucha de black metal en el inconfundible estilo griego. Al igual que hicieron en Untrodden Corridors of Hades, los veteranos de Ioánnina han sabido mantener ese complejo equilibrio entre el respeto a su sonido clásico y el desarrollo de nuevas formas ligeramente distintas y más modernas, pero directamente emparentadas con sus discos más antiguos. He esperado a tener el cedé en mis manos, tras pedirlo directamente al sello, antes de lanzarme a escribir mis impresiones sobre él, aunque por fortuna ya lo había escuchado previamente gracias a la buena costumbre que tiene Agonia Records de subir todo lo que publica a YouTube, a su nombre y disponible gratuitamente en buena calidad. Otras discográficas hacen lo mismo en Bandcamp, con un resultado igual de positivo. En un mercado tan limitado como el del metal extremo, esta política tiene más ventajas que inconvenientes, porque permite hacer publicidad directa sin grandes costes en lugar de intentar blindar un producto que, a fin de cuentas, no se va a vender en grandes cantidades. De todas formas, los románticos como un servidor no se resisten a adquirir el objeto físico (incluso cuando viene acompañado por un libreto decepcionantemente escueto que ni siquiera respeta el orden de las canciones), no tanto por un sano fetichismo como por apoyar al grupo de la forma más eficaz; aunque después de más de un desengaño, hace tiempo que dejé de comprar discos sin haberlos oído con anterioridad. Con Varathron, no obstante, no parece haber riesgo: su sólida discografía hasta la fecha es garantía de calidad, y pese a que mi sincera opinión sobre Patriarchs of Evil es que no es tan bueno como su predecesor, no deja de ser un álbum excelente y altamente disfrutable. […]

Varathron – Patriarchs of Evil (2018)

Escuchando: Al Andaluz Project – 2007 – Deus et Diabolus

Pounding Metal Fest 2018, Sala Mon, Madrid, 05.05.2018

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Whiplash

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Angel Witch

Por fin he podido asistir a uno de estos fabulosos festivales que monta la asociación heavy (interesante concepto) del mismo nombre. Consagrados al metal más clásico y ochentero, sus carteles son una mezcla de leyendas consagradas y nombres más desconocidos pero igualmente relevantes con los que ofrecer saraos potentes y asequibles sin la masificación que traen consigo los grandes nombres. Por desgracia me fue imposible acudir a una hora decente para ver a algunos teloneros, así que únicamente pude disfrutar de las dos actuaciones principales, que no obstante merecieron la pena por sí solas. Los norteamericanos Whiplash pusieron el toque cañero con su thrash metal machacón e incansable, y una gran sintonía con el público. Angel Witch por su parte fueron mucho más reservados, aunque ese halo de pioneros de la NWOBHM que destila su música bastó para generar una atmósfera muy especial. En la sala escogida pudieron verse atuendos y peinados en peligro de extinción desde finales de los ochenta, todo un despliegue de exuberancia capilar y estilismo metalero clásico de gran deleite visual. Es bueno que siga habiendo conciertos de este tipo por mucho tiempo que pase, porque al contrario que algún que otro mullet y outfit démodé, el buen heavy metal no tiene ni tuvo nunca fecha de caducidad.

Escuchando: Mike Oldfield – 1990 – Amarok